El ataque hacia el colegio Babeque Secundaria por supuesto contenido inadecuado manejado en una clase ha sido cruel, intencionado y sin la más mínima intención de proteger a los estudiantes y mucho menos a “la familia”, como han querido vender las voces que lo han protagonizado.
Porque, quienes hemos vivido el impacto de un ciberataque y educamos para prevenirlo y enfrentarlo, sabemos muy bien lo que deben estar viviendo los estudiantes del colegio, sabemos los memes y las burlas que se deben estar cocinando en los grupos de WhatsApp de los adolescentes que estudian en el colegio, lo que debe estar ocurriendo en esos grupos de padres del colegio y lo que deben estar enfrentando los docentes y la dirección del colegio, y puedo resumirlo en una sola palabra: VIOLENCIA dura y cruda.
Una violencia que no busca educar, prevenir y mucho menos proteger, porque quienes usan su voz para opinar desde el odio, desde el rechazo a lo que desconocen, desde la ignorancia que construye el fanatismo, desde la prepotencia que le otorga el absolutismo de sus creencias, lo que busca es controlar, imprimir su poder y silenciar a quienes no lo profesan.
Como educadora sexual, he sido invitada a educar en diversas ocasiones y en años diferentes a la comunidad escolar de Babeque Secundaria, y puedo decir que son muy escasas las directoras que se involucran en cada detalle del proceso educativo, como lo hace Doña Rosalina Perdomo, de estar presente en cada una de las conferencias y talleres que he impartido en el colegio.
Para mí es un honor visitar Babeque, porque el trabajo en equipo se siente desde la dirección y eso es mucho para cualquier educador que le interese transformar positivamente a través de su ejecución.
En cada visita que he hecho al colegio Babeque Secundaria, Doña Rosalina se ocupa de escribirme personalmente con mucha antelación para asegurarse de que se entienda bien el mensaje que quiere transmitir, de reunirse con todo el equipo de orientación para que se responda a la necesidad de los estudiantes y para que se logre la misión de educar, de promover el pensamiento crítico, de que cada estudiante se sienta seguro y protegido, que se respondan preguntas y que el colegio se convierta en ese espacio que les permite aprender no solo buenos contenidos académicos, sino también les enseña a ser mejores humanos como lo confirman sus egresados.
Duele ver las opiniones malintencionadas de personas que lo único que buscan es destruir la educación que enseña a pensar, a cuestionar, a reformular ideas que rompan con el oscurantismo medieval que nos tiene en los peores lugares en materia educativa de la región y en salud sexual y reproductiva.
Duele ver cómo una parte de la sociedad quiere seguir manipulando y controlando las mentes para sostener un status quo que se alimenta de la ignorancia, que no le interesa reconocer los derechos humanos de todos los humanos, que esconde su oscuridad detrás de fachadas sociales disfrazadas de “valores” y de “amor al prójimo” que no son coherentes con sus acciones.
Lo bueno es que tenemos las redes sociales y que podemos combatir la desinformación con educación; lo bueno es que podemos contrarrestar el odio con amor y que podemos apoyar a quienes quieren cancelar por la sencilla razón de ser excelentes.
Ya está bueno de que la mediocridad quiera seguir opacando a quienes brillan con luz propia y Babeque Secundaria ha sabido encender por décadas magistralmente a muchos humanos que iluminan nuestra República Dominicana.
Me alegra tanto que un medio como Acento y que una grandiosa mujer como Rosina Matos se unan al apoyo que tanto necesita la educación, que construye a la República Dominicana que todos necesitamos.
👉 Aquí el artículo publicado en Acento: El espaldarazo que merece Babeque

