Mi opinión sobre la miniserie «Eric»

Vi la serie «Eric» sin pestañear, cautivada por la exquisitez de cada episodio. Quienes crecimos en los 80 ‘s nos conectamos profundamente con la recreación de esa época que revive parte de nuestra historia.

«Eric» es una obra maestra, para mí, porque revela el poder destructivo de nuestra crianza, el daño que podemos ocasionar en generaciones futuras y cómo podemos construir y destruir el mundo con lo que hacemos y dejamos de hacer con nuestros hijos.

Vivir y sentir el dolor de Vincent, desde su infancia, comprobar en cada episodio cómo sus padres se ocuparon de abandonarlo de mil maneras, de traicionarlo y destruir su dignidad tratándolo como un objeto, duele y rompe, porque confirma que desde el trauma no se puede criar bien y que desde la herida solo se sobrevive.

Vincent, representa el monstruo que construyó el sistema en el que creció, donde lo único que tenía era dinero. Vincent nos recuerda que puedes nacer en una cuna de oro siendo el humano más pobre del mundo, porque te falta lo que no se compra con dinero.

Ver el círculo de violencia y autodestrucción en el que se involucró para repetir lo que le habían hecho sus adultos un millón de veces, nos revela que el cerebro repite lo que no resuelve y que no estaba loco, como lo veía el mismo sistema que lo creó, estaba roto.

Comprobar lo peligroso que es sentir miedo hacia ese adulto que debería cuidarte nos debe alertar a todos los humanos que estamos criando y que queremos ser lugares seguros para nuestros hijos.

Amé ver cómo tocaron el impacto de la homofobia, que décadas después aún tenemos. Lo doloroso que sigue siendo ver la doble moral de la clase política y la explotación sexual de menores, la corrupción, el narcotráfico y el abuso de poder que se convierten en cánceres sociales interminables.

Eric nos recrea el veneno que significa para los hijos mantener una relación de pareja sostenida por el ciclo de violencia, donde lo único que los une es la dependencia a destruirse constantemente y se olvidan que las principales víctimas son los hijos.

El arte y la genialidad de Vincent es impresionante, y es uno de los talentos que adornan la serie, porque contrastan con su lado oscuro, que nos ayuda a entender que no hay grandeza sin oscuridad.

La serie es una joya porque toca temas sociales tan importantes como el racismo, el clasismo y la exclusión que el sistema impone a quienes considera «basuras humanas» o humanos de quinta categoría. Duele ver el mundo en el que habitan y la realidad que viven justo debajo del cuento de hadas que otros disfrutan.

Eric es mucho más que una serie, para mí es un despertar y una bofetada emocional para quienes quieren mirar hacia dentro y revisar su propio monstruo interior.

Scroll al inicio